Italiana

Alubias borlotti a la italiana

Alubias borlotti frescas guisadas con tomate, a la italiana. Excelentes tal cual, o gratinadas con parmesano para una versión más golosa.

Preparación
15 min
Cocción
55 min
Total
1h 10
Nivel
Fácil
Una fuente de alubias borlotti a la italiana, guisadas con tomate

Consejos

  • Las alubias borlotti frescas (para desgranar) tienen una textura cremosa incomparable, muy distinta de la versión seca. Se encuentran a finales de verano y en otoño.
  • La receta ya está deliciosa después del guiso y se puede servir tal cual. El paso al horno y el gratinado son opcionales, para una versión más golosa.
  • La salsa debe haber reducido bien antes de servir: es lo que da la textura ideal, untuosa pero no líquida.
  • El pimiento de Espelette aporta un calor suave y ligeramente ahumado que combina muy bien con el tomate.
  • Para el gratinado, la mezcla de pan rallado y parmesano crea una costra crujiente sin secar las alubias. No dudes en ponerla con generosidad.
  • Excelente con un caldo de pollo casero en lugar de un cubito industrial, la diferencia de sabor es clara.

Preparación

  1. Desgranar las alubias borlotti frescas.
  2. Picar finamente la cebolla y el ajo. Cortar el tomate en dados pequeños.
  3. En una cazuela, rehogar la cebolla, el ajo y el tomate en un fondo de aceite de oliva, hasta que la cebolla esté tierna.
  4. Añadir la passata, las alubias, la hoja de laurel y el tomillo. Cubrir con el caldo para que las alubias queden bien cubiertas. Salpimentar.
  5. Tapar y dejar a fuego suave 45 minutos, removiendo de vez en cuando.
  6. Añadir el pimiento de Espelette y rectificar de sal. La salsa debe haber reducido bien, debe napar las alubias sin quedar líquida. En este punto la receta está lista y se puede servir tal cual.
  7. Para una versión más golosa (opcional): precalentar el horno a 190 °C. Verter las alubias en una fuente de horno. Rallar el parmesano, mezclarlo con el pan rallado y espolvorear generosamente por encima. Hornear unos 10 minutos para dorar, hasta que la superficie esté crujiente y bien dorada. Servir enseguida.